miércoles, 4 de enero de 2012

Águila culebrera



Levantó el vuelo tras el quejigo mientras ascendía el camino hasta las cumbres de la huerta, a la altura de los cortijos de Fuente Alta. Cuando dispuse la cámara fotográfica ya había ganado en mucha altura. Aún así la foto no es mala. No soy experto en la identificación de rapaces, pero consultando mis libros, considero que es un águila culebrera europea por la silueta y los colores que se observan en toda su parte inferior. Es una foto del mes de septiembre, todavía en pleno verano.



Es una rapaz perfectamente identificada en los parques naturales de la provincia de Jaén. Vive en zonas abiertas cercanas a masas boscosas, en altitudes medias y de poca precipitación, es decir, donde pueden proliferar las culebras y los lagartos, principal base de su alimentación. Es decir, en un ecosistema como la zona de la Huerta de los Frailes. Dicen que cría en nidos sobre los árboles del bosque. Yo no he visto ninguno por allí. Supongo que buscará espacios más lejanos de la presencia humana.

El problema es la comida. Los seres humanos de aquellos parajes no dan tregua a las culebras. Los lagartos últimamente se respetan más su vida. Pero las serpientes lo tienen muy difícil. Llevo años concienciando de la necesidad de respetarlas, que no son venenosas, habitualmente del tipo culebras de escalera. Las víboras son muy escasas y ocupan las partes más altas de la montaña de pastos. Pero no hay forma, siempre mueren en mi entorno varias cada año, y sobre todo las atropelladas en las carreteras. Menos mal que en la huerta tienen un buen refugio. Pero no es suficiente, el campo no tiene puertas, y ellas buscan los espacios más abiertos del olivar donde disfrutan del sol, y ahí encuentran su muerte.

Abubilla

Recojo de internet la descripción que continuación añado:


El nombre de la Abubilla, esta ave bella y curiosa a la vez, es onomatopéyico, trascripción en diminutivo de su canto «bub-bub-bub». Con un moño de grandes plumas flameantes, con puntas negras, que despliega en la excitación del cortejo, también esta provista de un pico largo, curvado, con el cual perfora la tierra en busca de gusanos y larvas de insectos. En vuelo, sus anchas alas redondeadas, que bate irregularmente, le otorgan el aspecto de una gigantesca mariposa. En tierra su marcha es elegante, tanto si camina agitando la cabeza como si trota ligeramente.
Falta por decir que la Abubilla pasa por ser un ave sucia, a causa de su nido maloliente, situado generalmente en el agujero de un árbol. Al final de la cría de los pollos es cuando el nido desprende un olor tan nauseabundo, por lo que es fácil descubrirlo. Se ha acusado a la Abubilla de negligencia, pero esto no es cierto. Bien es verdad que en el fondo del estrecho agujero, que los padres se esfuerzan por mantener limpio, pueden quedar restos de comida y deyecciones, pero en realidad lo que causa este olor desagradable es una secreción de la «glándula del obispillo» de los pollos.


Campea por los alrededores de la huerta, entre los olivares, buscando los espacios abiertos, habitualmente se le ve en el suelo.

lunes, 13 de junio de 2011

Tomando el sol en mayo de 2011



domingo, 20 de marzo de 2011

Alejandro y El Abuelo


sábado, 1 de enero de 2011

¿Y nuestros lobos y ciervos?


El lobo ha sido siempre el gran enemigo del hombre en el medio rural, sobre todo si es zona muy ganadera. Fue perseguido con campañas de exterminio y recompensas para darles muerte. Ha sobrevivido en estas tierras hasta mediados del siglo XX. Su base alimenticia eran los ciervos, muy abundantes también en estas tierras. Estos desaparecieron con los lobos. Ahora empiezan a aparecer débilmente por las sierras cercanas. Espero que pronto los ciervos ya hayan repoblado la zona, y con ellos vengan también los lobos que ya andan por Sierra Morena.

Teníamos osos

Estas sierras eran de abundantes osos. A mediados del siglo XV todavía era importante la población. Un anónimo cazador de la época decía así: "(...) en mis monterías, hasta el día que esto escribí, son muertos noventa y siete osos machos y hembras...". A pesar del alto número de osos cazados ya se hace mención en esa época a su escasez, lo que su caza tenía más aliciente así como por las dificultades del terreno donde habitaban y lo peligroso de la cacería.
El oso fue el gran perdedor en esta lucha desigual con el hombre. Hasta el siglo XV desde Jaén a Montefrío de Granada era tierra de frontera entre el reino de Castilla y el reino de Granada, tierras deshabitadas por el hombre y con una gran fauna de osos, lobos, jabalíes, ciervos.... Desapareció la frontera en 1492 y empezó la repoblación humana de estas tierras. La presión demográfica incidió en la casi desaparición del oso y otras especies. Los osos aún existen en la zona hasta el siglo XVIII donde hay las últimas referencias. Ya en el XIX había desaparecido por completo.
Tal vez en algún año se puede pensar en su repoblación como se ha hecho en Los Picos de Europa.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Culebra de escalera en diciembre


Sorprendente ver este animal el día 29 de diciembre. Estaba en un canto de tierra introducida en un agujero, seguramente de topo o ratón, para comérselo. Bueno, lo que sea se lo comió, porque tenía un bulto en su cuerpo. Salió marcha atrás, y después buscó escondrijo entre las támaras amontonadas.

viernes, 22 de octubre de 2010

Ardilla







El domingo pasado Claudia y yo recorrimos en coche una ruta interior del bosque que parte del castillo de Arenas y llega a los cortijos de Prados Bajos, dentro del término municipal de Campillo de Arenas. Dos horas de camino hasta llegar al rio Valdearazo. Un bosque que cubre el Barranco Monasterio y una impresionante finca forestal que es continua hasta el pantano Quiebrajano. Son miles de hectáreas de pinos, encinas, enebros, romeros y tomillos. Son profundos valles y, de vez en cuando, grandes riscos de piedra, extensas zonas de pinos de repoblación forestal con monte autóctono de encinas y monte bajo.
Y en el camino la sorpresa que más nos alegró el día: las ardillas. Dos de ellas se nos cruzaron delante del coche. Creía que habían desaparecido de estos bosques, por lo que nos sentimos muy contentos de este reencuentro.
Al final el riachuelo, con aguas limpias, en el espacio más abierto de Prados Bajos. Las viviendas abandonadas, a pesar de verse que han sido rehabilitadas no hace muchos años.